viernes, 13 de julio de 2007

La importancia de esta asignatura

Es difícil escribir cuando tenemos un universo tan amplio para hacerlo, “cualquier cosa… lo que quieran”, fue lo especificado por la profesora, claro que lo hizo con una intención, supongo que es la de poder analizar libremente lo que nos pareció o no de lo que hicimos durante el semestre, para ver si de este modo, podemos expresar realmente lo que pensamos y sentimos de este curso tan especial denominado Didáctica de la especialidad o para analizar lo que realmente rescatamos de él.
Pero, ¿qué tiene de especial este curso? Este curso, junto con las otras didácticas que he tenido, han sido significativamente importantes porque han ido desarrollándose de tal modo, que yo sin siquiera imaginarlo he descubierto lo primordial que son para nuestra formación pedagógica, he encontrado un “aliado” para entender que nosotros los profesores no estamos solos en el mundo, y no somos los que debemos inventar cómo enseñar, sino que existe un campo que se preocupa de ello, así como se preocupa la misma matemática de crecer y ser cada vez más eficiente en su búsqueda de solucionar preguntas y responder las necesidades sociales que se van produciendo conforme crece y avanza la sociedad. Así también existe una ciencia que se preocupa de estudiar un fenómeno tan complejo que es el de cómo enseñar para que los demás aprendan, qué sucede en este proceso de enseñanza aprendizaje, ¿por qué es tan difícil aprender matemáticas?, ¿qué hacer para soslayar este problema?, ¿qué herramientas necesitan los profesores para hacer bien su trabajo?, ¿qué debe hacer el profesor en el aula?, ¿cómo se construye en conocimiento matemático?, en fin son innumerables las interrogantes que quienes estamos interesados en este tema nos hacemos, que son respondidas por la didáctica de la matemática, siendo ésta la que nos da las herramientas para ejercer la docencia, pues ante todo seremos Profesores de Educación Matemática y no Matemáticos perdidos en el mundo que llegamos a una sala de clases por error, sin más conocimiento que el disciplinar. Con esto quiero enfatizar lo crucial que es la impartición de esta asignatura, por sobre las demás que son meramente matemáticas, pues es según lo que aprendamos de ella lo que, nosotros como profesores, vamos a hacer en el aula. Es claro que la instrucción en la disciplina es importante, pero lamentablemente, y como ya lo he comentado en reflexiones anteriores, nuestra formación universitaria ha preponderado prepararnos en estas lides, más que para hacer de educador, lo que nos genera un problema, pues nos está incentivando a que reproduzcamos el modelo de ser los típicos profesores que saben mucha matemática, pero no saben enseñarla.
En fin, este curso se ha transformado en un recordatorio constante de las innumerables tareas que debemos preocuparnos, y que me preocupa hacer mal, pero sobre todo se ha enfocado de hacernos un llamado a gritos sobre la importancia que tiene que nosotros seamos profesores con espíritu de cambio, transformación, innovación, pendientes del estudiante en todo momento de su aprendizaje, que llevemos al aula la necesidad de querer jugar a hacer matemática, y ¿por qué no? Hacer matemática con los estudiantes, para que ellos aprendan por si mismos. Donde dejemos de lado el egocentrismo que caracteriza al profesor de matemática, que se especializa en tratar de demostrarle al mundo lo hábiles que son con esta importante y “complicada” ciencia, donde muy pocos tienen acceso; traspasando el protagonismo al estudiante.
A modo de conclusión, quiero decir, que la instancia de poder expresarme a través de este blog, aunque de forma obligada, me gustó, es difícil aunque grato tener que tratar de verbalizar lo que pienso, lo que podría pensar y comunicar, dándome cuenta que con un poco de voluntad y predisposición pude generar una opinión de algo que pensé que no la tendría, sacándome un poco (creo que todos los cambios son graduales) de mi postura algo neutra de lo que leo, escucho y veo, postura que estábamos acostumbrados, siendo demasiados pasivos hasta en el pensamiento. No digo que ahora no lo sea, sino que esta forma de obligarnos a decir “algo” es un buen paso que me ha llevado, a anticiparme y a tratar de generar opinión de lo que ocurre a mi alrededor, cosa que considero positiva, pues como profesora, debo ser un ente crítico, con una opinión fundada y sobre todo con una postura clara acerca de cómo enfrentaré mi profesión, tanto dentro como fuera del aula. Espero que este sea sólo un primer paso y no quedar estancada aquí con las manos cómodamente atadas, creo que la idea de tener una opinión clara es para poder defenderla y crear cambios aunque sean mínimos, dentro del pequeño mundo educativo en que me desenvuelva. Por todo esto y por generar en mi conciencia y preocupación por mi futura labor docente es que le doy las gracias a la profesora que impartió esta asignatura, porque además no es fácil tratar de generar un pensamiento crítico y reflexivo en perdonas tan cuadradas como nosotros, que la gran mayoría es absolutista y poco amigos de las innovaciones.

1 comentario:

carlasutra dijo...

Me encanto tu blog lo encuentro muy interesante , espero que alguna vez pases por el mio y me ayudes con mi investigación.

atte.
carla

pd: no perdamos contacto; si quieres claro!