lunes, 26 de marzo de 2007

¿Cómo enseñar?

Esta es la gran interrogante que me hago, y no es el fin de esta reflexión contestarla, pero sí la de crear conciencia en ciertas problemáticas que intervienen para que nos sea más difícil hallar una solución. Espero tener respuestas que me den alguna guía para mi futuro accionar pedagógico antes de comenzar con el trabajo en terreno. Aunque entre más trato de dar respuestas a esta pregunta, más dudas me surgen al respecto, pues es claro que voy a trabajar con seres humanos, los que por escencia somos complejos y diferentes uno de otros, lo cual hace más ardua esta labor.
Un documento que habla de este tema dice que "De la eficacia o competencia docente del profesor va a depender la relación entre lo que se enseña y lo que el alumno aprende", es decir, que en materias de aprendizaje el factor preponderante es el profesor, dejando de lado las experiencias que el estudiante pueda tener, o el ambiente en el que pueda vivir; los cuales han sido los grandes aludidos en esta materia, y que en definitiva no deben ser usados como excusa frente a una mala práctica pedagógica, pero ¿qué se puede definir como una buena práctica pedagógica? ¿Acaso es mejor profesor quien enseña utilizando los nuevos modelos de aprendizajes, considerados como óptimos y claves en esta materia? Para nadie es una sorpresa que el nuevo modelo o estrategia a utilizar es el constructivista, sin dejar de lado el cognoscitivista, los cuales son los destinados a mejorar la educación de los estudiantes y en particular de los chilenos... pero ¿cómo? esa sigue siendo mi gran duda, ¿cómo vamos a ser capaces de generar aprendizaje en un curso de 45 estudiantes, cada uno con espectativas diferentes, con vivencias distintas, y peor aún, con distintos niveles de comprensión y entendimiento? cuando el tiempo no nos acompaña (pensando como futura profesora), cuando los planes y programas nos están asediando todo el tiempo, cuando tenemos que "atender las individualidades de cada estudiante" (que es lo que nos dice el modelo) y se nos pone peor considerando además que vamos a enseñar una materia que tiene fama de difícil, es decir, debo ser capaz de romper lo prejuicios existentes.
Con todo esto no pretendo ser pesimista, ni abatir antes de tiempo a nadie, sino que estoy tratando de crear conciencia de la realidad, pues sólo así se puede ampliar la visión y tratar que estas condiciones que parecen adversas sean transformadas e integradas a la labor que tendremos como docentes, labor que para muchos, sabiéndose muy bien la teoría insisten que es una tarea medianamente sencilla, apoyándose demasiado en los textos estudiados. Para ellos sólo les digo: que los libros y las grandes técnicas que vemos a diario no nos resolverá el problema de la poca motivación o de las malas calificaciones, pero en algo nos pueden ayudar, sólo debemos de ser capaces de usar apropiadamente éstas técnicas,según el contexto en que estemos insertos.

jueves, 15 de marzo de 2007

Reflexiones

¿Es lo mismo hablar de didáctica general y didáctica de la matemática?

En general, es un tema que no lo tengo tan resuelto, pues bien, si se trata de visualizar que es didáctica, inmediatamente me enfoco a pensar en el modo práctico de desarrollar las teorías pedagógicas del aprendizaje, es decir los métodos que debo abordar para tratar de construir en conjunto con mis estudiantes aprendizaje real y significativo. En otras palabras, el cómo enseñar va íntimamente ligado a la palabra didáctica.
Esta forma de entender lo que es didáctica como concepto general me predispone a pensar que didáctica de la matemática sí es lo mismo, aunque el enfoque es netamente hacia la especialidad, es decir, la búsqueda de métodos, prácticas y estrategias pedagógicas que me permitan ser un real aporte y guía a la hora de transmitir cultura matemática y sobre todo de lograr que los estudiantes construyan aprendizaje matemático significativo para cada uno de ellos.

Como profesora la didáctica de la matemática me sirve para....

Según la experiencia de la lectura en cuanto a lo que es didáctica de la estadística, me es fácil pensar que este tema es algo más que dar una fórmula efectiva para "enseñar" (ocupo este término para repetir lo dicho anteriormente, acerca de nuestra labor guía e instructiva, pero debo recordar que en nuestro vocabulario debemos erradicar esta nefasta palabra, pues incita a creer que los profesores son templos de sabiduría y los estudiantes son meros bancos de conocimiento), sino que además nos entrega conocimiento algo más detallado de las investigaciones sobre los inicios históricos de la materia a tratar, lo que claramente nos da una idea respecto al contexto donde se desarrolló el tema. Conocer lo orígenes y desarrollos de una determinada disciplina o ciencia, nos da la clave de cómo contextualizar lo que pretendemos que nuestros estudiantes manejen, pues es claro que sin explicaciones concretas o sin acercamientos hacia su realidad es muy dificil que los dicentes comprendan la importancia o la utilidad de algunos contenidos, siendo ésta una de las grandes labores de la didáctica de la matematica.

martes, 6 de marzo de 2007